En Manar trabajamos con cuero genuino de alta calidad. Al ser un material noble y natural, requiere ciertos cuidados básicos para mantener su belleza, flexibilidad y durabilidad a lo largo del tiempo:
Evitar el contacto con líquidos: El cuero es permeable. Protegé tu producto del agua excesiva, perfumes, cremas, aceites y, especialmente, del alcohol (el alcohol en gel o líquido daña y decolora el cuero de forma irreversible).
Limpieza básica: Para quitar la suciedad diaria, usá un paño de algodón seco y limpio. Si es necesario, podés usar un paño apenas húmedo (solo con agua) y dejar secar a la sombra, nunca al sol directo ni con secador de pelo.
Almacenamiento correcto: Cuando no uses tu producto, guardalo en un lugar seco, ventilado y protegido de la luz solar directa para evitar que el cuero se reseque o pierda color. Nuestro packaging de tela esta pensado para que conserves tus productos en ellos.
Nutrición del cuero: Para mantener la flexibilidad y evitar que se reseque, podés aplicar periódicamente una crema específica para cueros o una silicona neutra incolora con un paño suave, siempre haciendo una prueba previa en una zona poco visible del producto. Recomendamos pomada (para zapatos o arola).